lunes, 16 de noviembre de 2009

Dias De Verano-Amaral



No quedan días de verano
para pedirte perdón,
para borrar del pasado
el daño que te hice yo.

Sin besos de despedida
y sin palabras bonitas,
porque te miro a los ojos
y no me sale la voz.

Si pienso en tí,
siento que esta vida no es justa,
Si pienso en tí y en la luz
de esa mirada tuya.

No quedan días de verano,
el viento se los llevó
y un cielo de nubes negras
cubría el último adiós.

Y fue sentir de repente tu ausencia,
como un eclipse de sol,
porque no vas a mi vera.

Si pienso en tí,
siento que esta vida no es justa,
si pienso en tí
y en la luz de esa mirada tuya.

Desde esos días de verano,
vivo en el reino de la soledad.
Y nunca vas a saber cómo me siento,
nadie va a adivinar cómo te recuerdo.

Si pienso en tí,
siento que esta vida no es justa,
si pienso en tí y esa mirada tuya.
No quedan días de verano.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Lo Que Hubo Entre Los Dos No Se Hizo En Un Momento


“Quédate donde estás, un movimiento en falso podría causar un huracán de tristezas”

¿Porque no hice caso a la ultima conclusión cuerda que había sacado en limpio de tantos sueños y cosas…? Si los sueños, sueños son, eso ya lo se, y también sabía que hay que dejarlos donde están, donde merecen, en su universo paralelo donde todo es posible, donde todo es mejor o peor, extraño o normal, donde todo es posible… así de simple, pero no a este universo donde las cosas son como son y no hay superpoderes que nos hagan cambiar la realidad, ajustarla a nuestra preferencia, amoldarla a nuestra conveniencia.
¿Qué puede pasar en 3 meses que logran cambiar tanto a una persona? ¿Qué cosa aparte de conclusiones pueden hacer que lo que era blanco se transforme en negro, lo que era luz se haga sombras? ¿Por qué lo que solía ser un “Hola” amable y considerado, bondadoso y tierno, lleno de confortante cariño, puede transformarse en un “hola” por correspondencia, frío, distante y delimitante?
Quizá el mal que hice fue mas de lo que podía haberse soportado en ese instante, quizá las esperas nunca son eternas y aunque lo dije, lo pedí y casi supliqué, nunca lo creí tan cierto, a lo mejor-no entiendo porque uno dice “a lo mejor” en estos casos cuando debiese ser “en el peor de los casos”- realmente “si de amor ya no se muere”, se muere el amor y nace el odio, la rabia, la ira, la indiferencia.
Quizás, y creo que es lo mas cierto, me esta tocan situdo ver el lado B de las cosas-no de las cosas, de ciertas personas- ese que no me había tocado conocer porque no me lo merecía, no era necesario mostrar, ese lado indeseable para cualquiera, ese que te hiela, que te deja como un estúpido, parado frente al otro, esperando la frase salvadora que te de a entender que fue todo una broma, mala broma por cierto, que todo sigue igual, que el tiempo pasó y nada ha cambiado. Pero, desgraciadamente la cara de estúpido, la pose estúpida, los movimientos o no movimientos estúpidos van a tener que seguir ahí porque no ha sido una mala broma, sino que el bendito regalo por dejar pasar tanto tiempo sin pronunciarse, por las monosilabitas respuestas en las contadas ocasiones que dije algo, por la forma en que las dije, por las inconclusas respuestas que dejé en el aire… por tantas o pocas cosas que pesaron mas que nada y que ahora me dejan así, pensando miles de cosas, recordando miles de palabras, que me traen miles de olores y sensaciones de otro tiempo, añoradas pero ya no logradas, ahora inexistentes pero buscadas, convencida que sería lo mejor y de la cual, ahora que probé lo peor del caso, ya no hay como revertirlo.

Si Nada Mio Habla Por Mi Boca Entonces No Hagas Caso


Días, por las noches, soñando contigo (la noche me atraviesa), con tu carita, con tus maravillosos ojos que encandilan, con tu sonrisa, con tu forma inigualable de caminar, tu pelo, tu, toda entera, viniendo hacia mi, subiendo la escalera (comencemos a subir. Nunca tan alto, tan alto caí), pidiendo explicaciones de razones ilógicas que di, y me di, para creer que todo esto ya había sido mas que un “hasta pronto” (las ganas que quedan se marchan con vos). Otras veces aparecías como si a penas nos conociéramos, o como si ya hubiera pasado el tiempo suficiente para haber sanado nuestras heridas que tan poco nos dejaron vivir en aquellos tiempos, donde todo se veía de un color mucho más pesimista…
Y a pesar que no entiendo el porqué de todas estas subconscientes apariciones, creo que es porque en mas de una ocasión en este tiempo (aproximadamente 3 meses y un par de días, que se yo) te he pensado, te he comparado, te he extrañado… (…mereces lo que sueñas). He pensado, sobre todo este ultimo tiempo, en buscarte, en saber que es de ti, que es de tu vida, si sigues tan bien en tus cosas, si tu familia se acordará de mi por lo menos una vez, si tus gustos son los mismos, si aun escuchas la misma música, si tus amigos, como hasta la ultima vez que te vi, siguen siendo los mismos y tan buenos como lo habían llegado a ser, si aun recuerdas las cosas con esa claridad que te identifica, si aun conservas algún recuerdo mío, si guardas mi olor en ti o lo desechaste junto con todas las otras malas evocaciones de mi. He querido llegar a ti, saberlo todo (suenas temblorosa, quisiera estar mas cerca), recuperar esa cercanía tan exquisita que teníamos… la que odiaría que se transformara en mas enredos de tipo amoroso que convirtiera mi vida y el del resto de las personas que me rodean en una teleserie digna de recibir la “cebolla de oro”.
Me desespera no saber que es lo correcto, o lo más correcto en el caso que existieran varias opciones. Me duele saber que todo se pierde, se muere, se va como si nunca hubiera existido… es doloroso saber que la persona que tanto quieres te esta odiando por algo que tu no manejas… porque sabes que si de ti dependiera la habrías echo la mujer mas feliz del planeta, pero caíste en un juego del que deberías haber escapado… no te alejaste a tiempo de los recuerdos que te llevaron a pensar que nunca podrías correr y siempre serias alcanzada por ellos y su mano venenosa.
Y ahora que sé que en verdad la eternidad de las cosas no existe, ni siquiera la eternidad puede ser eterna, así como la perfección no puede ser perfecta, creo que lo mas adecuado es volver… pero adecuado para quien?... Adecuado para mí, volver a aquel tiempo de felicidad, de plenitud, de tranquilidad, tiempo de dos, tiempo compartido, tiempo que se hace uno solo. Pero y si no es adecuado para quienes solían ser dos?...
Nuevamente, y como todas las otras veces, la conclusión es… “Quédate donde estás, un movimiento en falso podría causar un huracán de tristezas”

Me Cansé De Besar Ranas En Vano Pero El Principe Azul Jamas Encontré...

Colorín, colorado… Y vivieron felices por siempre.


Me siento defraudada, hoy me siento sumamente defraudada. Toda nuestra vida, nuestra niñez mejor dicho, esa niñez donde todo lo que te dicen te puede maravillar, donde todo es cierto, donde todo es posible, donde sueñas con caprichosas quimeras, donde eres mas vulnerable a cualquier cosa… toda esa bendita infancia te cuentan el espectacular cuento de la princesa que tras sufrir terribles maleficios y conjuros, tras luchar ante dragones y brujas, perderse, quedar ciega, ser presa de una madrastra y hermanastras pérfidas, vivir encerrada en absoluta soledad en una torre de metros y metros de alto, tener que pasar noches en vela hilando paja para convertirla en oro, dormir muchos años sin esperanza alguna vez ser despertada, tener que soportar a una bestia horrible y, así, un sin fin de cosas espeluznantes, después de tanto… encuentra de manera increíble al hombre que llegará a salvarla de todas las cosas feas que hasta ese momento le ha tocado vivir, el famoso “príncipe azul”, ese que es cariñoso, tierno, valiente, preocupado, esbelto, carismático, sociable, razonable, conciente, honorable, buen amante, buen padre, buen hijo y hermano, un buen prospecto de “semi-dios humano”.
Nos resignamos a vivir cosas impensadas, con la seguridad dogmática de que todo eso valdrá la pena porque en algún momento llegará nuestro príncipe azul para librarnos de todo mal.
Me siento defraudada… esa es la verdad, todas nuestras madres se encargaron de contarnos cuentos de final feliz, cada noche, para que pudiéramos dormir y soñar con ese príncipe azul… Pero ¿porqué si fueron capaces de hacernos creer en la existencia del príncipe azul, no nos advirtieron también que el camino sería largo y que antes de encontrarlo tendríamos que pasar por una serie de “intentos de príncipe”, besar miles de ranas embaucadoras que nunca se transformarían en hombre, o simplemente nunca llegaría ese ser que nos enamoraría sin medida ni razón? o ¿Por qué no nos advirtieron que los “príncipe azul” fueron una edición limitada que no alcanzaría para todas y que mucha de nosotras se quedaría sin el, que tendríamos que seguir viendo en el reverso de ellos un “siga participando”? ¿Por qué nadie se encargo de decirnos que los príncipe azul son solo una invención del hombre- racial y genéricamente hablando- y que los que en algún momento parecen serlo, con el tiempo se van decolorando hasta quedar en príncipes gris, y que si nos atrevemos a vivir el proceso, arriesgamos a que, sin darnos cuenta, terminen por desteñir nuestros propios colores?.
Personalmente me cansé de la búsqueda, me cansé de “besar ranas en vano (8)”, me cansé de creer en fantasiosos cuentos irreales donde los finales siempre terminan felices.
Quizá los príncipe azul existan, nadie lo niega, pero deben estar en algún universo paralelo a miles de kilómetros años luz de distancia, porque, lo que es yo, no he divisado a ni uno a kilómetros a la redonda de mi castillo.
Tiraré mi larga trenza por la ventana, bajaré aferrada a ella hasta pisar “tierra firme”, la cortaré como un rito de iniciación a la vida real, y buscaré mi propio final feliz, con o sin príncipe azul, gris, verde, calipso, fucsia, celeste, anaranjado, o lo que sea, total, si tuvimos que pasar siglos y siglos soportando madrastras, dragones, brujas y demases, ¿quién nos dice que no podremos vivir con ello el resto de la vida? ¿ah?