domingo, 23 de noviembre de 2008

You Could Mean Everything To Me



Escuchar a Nelly e inevitablemente te me vienes a la cabeza...
Tu y todas tus manias, tus palabras y muletillas.. tus veinte mil "Mentira eso" por minuto... Mis imagenes inventadas de tu pelo y tu sonrisa, de tu mirada nerviosa que de re ojo observaban mis movimientos rapidos pero inseguros...
Esa primera vez que nos veriamos, a plena luz del dia, con ese sol de las 5 de la tarde pegandonos en el rostro... envueltas en nerviosismo que intentariamos disimular sin mucho resultado... te mostrarias ligera, casual, espontanea pero no exagerada...
Yo quiza te seguiria el juego embobada... esa imagen enaltecida que tenia de ti nunca se extinguiria, hasta el dia de hoy no se extingue, aunque un cierto rencor recorra mis pensamientos al recordar que me conocias tanto que adivinabas mis pasos antes incluso de pensar en darlos, esa reaccion madura que no esparaba...
Es que me hubiera obligado a que fueras la perfeccion, que fueramos la perfeccion echa una, que el despecho hubiera ganado y el amor hubiera terminado por tomarnos de las manos...
Pero simplemente no se pudo, no dejaste, arrancamos...
A la larga sabiamos que esta historia se cerraria en un capitulo casi inconcluso...
Corri despavorida intentando agarrar la opcion mas cercana que satisfaciera mis necesidades...
El avanico de oportunidades no era para mi... uno a la vez y nunca lo entendi...
Tu me lo diste a entender...
Y aunque tenga rabia por la mala jugada, y al recordarte intente meter ideas de que Tu fuiste la que decidiste, simplemente no puedo odiarte, simplemente te extraño y quisiera que aun existiera esa primera vez de nerviosismo...
Siempre tuviste miedo a mi rencor y a la posterior venganza...
Ahora se que en ti no son ciertas... para ti no las hay...

sábado, 4 de octubre de 2008

La Que Con Dulzura Entiende Mis Palabras Y Ama Mi Locura

A veces quisiera no ser yo. No es una afirmación lastimera ni cargada de auto-odio. Es solo un deseo lleno de curiosidad. No ser yo, sino alguien más. Alguien que me conozca. Ser el mas viejo amigo. Saber si estas palabras en verdad consuelan. Si esta presencia es reconfortante. Si saben dulces o agrias mis frases. O agridulces, como suelo sospechar. Ser mi madre. Ver si es cierto eso del lenguaje no verbal. Si aplica con ella y conmigo. Si es capaz de darse cuenta de lo mucho que la quiero. Aunque nunca se lo diga. Ser mi padre. Saber si pesa mas su amor hacia mi que su frustración ante no poder entenderme. Ver si corro con mejor suerte que todo lo demás que no comprende y que termina por odiar tajantemente...
Si se puede ver que el abandono no es olvido. Ser el extraño que se topa conmigo casualmente. Y observarme. Mirar todo aquello que no puede verse desde aquí adentro y que el espejo no es capaz de revelar. Todo lo que mi cuerpo dice sin decir. Todo lo que se puede conocerme sin conocerme. Y ver si todo, ahí en el cuerpo de ese extraño, se siente un poco mejor. O exactamente igual. O simplemente distinto. Ser todo aquel que me ha sufrido. Todo aquel a quien he dejado. Todo aquel que me ha hecho sufrir por su incomprensión. Si, hoy quisiera saber quien soy yo, pero desde afuera. Ya no percibir al mundo, sino percibirme a mí con los sentidos del mundo. Contradecir a Descartes. Salir un rato de este encierro mental. Pero ante todo, hoy me gustaría ser tú. Entender finalmente porqué estás conmigo. Si soy fuente de alguna dicha que valoras de manera especial. Saber si mis besos te hacen llegar esos mensajes que con ellos te envío. Si al tocarte presiono las teclas correctas para decodificar tu angustia y convertirla en gozo. Quisiera ser tú, para ver que sientes con un abrazo mío. Saber si mi compañía es disfrutable y contundente, aunque clames a los cuatro vientos estar sin alguien. Hoy me gustaría ser tú, y eres tú, de todos, quien más me gustaría ser. Porque eres tú, entre todo, quien mas me importa...

Sueño... Sueño... Maldito Sueño, Dime ¿Porqué Me Haces Esto?

Saliste de tu cuarto dispuesta a emprender un viaje, con una meta final, sin un rumbo trazado, sin saber que pasaría, sin saber que te deparaba el futuro, pensaste que nada podría ser peor que quedarte en tu cama, postrada, con la carne media putrefacta, los gusanos comiendo tus interiores, pensando en el futuro
Las nubes desde lo alto parecían pequeños cúmulos de merengue, puestos sobre una torta gigante
Cuando llegaste a tu destino, sin saberlo, yo sabría que te encontraría en aquellos parajes, también desconocidos para mi…
Cuando te vi, toda indefensa en lo desconocido, como buscando alguna cara conocida, algo que te trajera a la vida real, arrancando de la marea que azotaba contra las piedras marinas esparcidas a lo largo de la bahía, parecía que todos mis pensamientos se habían volado, y solo estabas tu, ahí, en medio de la nada.
Como mi estado no me permitía ni siquiera respirar, solo reaccione cuando te abalanzaste sobre mi y me abrazaste… solo ahí el remezon, en todo sentido claro, que me diste me despertó e incitó a la vez a abrazarte como nunca… rodamos por la blanca arena que a nuestros pies estaba… una risa colectiva salio del aquel acto infantil, que luego supimos callar con el primer beso, tierno, delicado, el primer beso… simplemente fue el beso perfecto…
Las miradas entrecruzadas, cómplices de un deseo reprimido por años luz, por fin desbocado en aquella copula, felices, riendo de nada, sin tomarle importancia a la presencia de aquellos extraños, extraños desconocidos de nuestra realidad…
Arreglamos el encuentro para una semana más, porque tal cual te lo había dicho unas semanas antes, no dejaría que nadie te arrancara de mi lado, seria un rapto aceptado por ti… Nos fuimos a mi casa, te presentaría a mi familia, seria todo tal cual como lo había pensado… A mi madre la encantaste desde que te vio entrar por la puerta, con esa cara de ingenua que sueles tener cuando no sabes como reaccionar… creo que tu miedo nos cautivó a todos, lo se porque estabas muy tensa…
Te pase algo de ropa, para que te fueras a bañar… el agua corría, el vapor se escapaba por debajo de la puerta y yo esperaba impaciente, sentada en el suelo, como de costumbre, apoyada en la pared, junto a la puerta…Maravillosas confusiones en mi cabeza, demonios implacables, indomables, deseos incontenibles, propagados por todo mi cuerpo…
Entré… me quedaste mirando, paralizada… el agua corría, de seguro ya sabias que esto pasaría, así lo querías, así lo planeaste… hubiera sido fácil ponerle el seguro a la puerta… me quité la ropa y me quedé a tu lado… mirándote… tu cara de asombro superaba mis propios miedos… y los tuyos…
Te dije que no tuvieras miedo, al momento que me acercaba a tu boca… boca rosada… fue un beso cargado de pasión, y una cuota de erotismo… lenguas en movimiento, mis manos en tu rostro, tu pelo mojado mas abajo de la cintura… me abrazaste y empecé a besar tu cuello, tan exquisitamente perfecto, suave, estilizado…tu cuello perfecto… mientras bajaba por tus hombros y acariciaba tu cintura, mi madre empezó a llamarme… me dijiste que mejor no siguiéramos… pero tape tu boca y te di vuelta con rapidez, una rapidez casi furiosa…
Tu espalda se mostraba perfecta… era una espalda mas bien pequeña, con un hundimiento en la cola que me provocaba besártela entera. Y no hice esperar mucho a mis deseos. Tu piel suave, el agua deslizándose por ella como miel de dioses que llegaban a mi y yo, bebiendo de ti, tan exquisitamente deliciosa.
No me cansaba, es que simplemente era una sed insaciable, loca, desenfrenada.
Te volteé nuevamente y te quede mirando a los ojos… tu mirada aun atónita me daba luces que el miedo corrompía tus instintos y ganas de besarme… te recorrí con la mirada centímetro a centímetro, que no quedara rincón sin ser explorado…
Inevitablemente llegue a tus pechos, estables, redondos, excitados… y desesperadamente me acerque a ellos… con una mano me dedicaba a recorrer tu silueta, y mi boca en tu pezón jugaba como hojas revoloteando con el viento otoñal… tus gemidos parecía que se extendían por la habitación y se perdían en un eco sin fin, pero en mi oído eran tan solo un susurro imperceptible, que me excitaban a cada segundo, a cada respiro… Gemidos que, en ocasiones se convertían en pequeñas risas inocentes y de placer… Por la excitación que causaba el roce de mi lengua en tus pechos, tuvimos que encontrar un punto de apoyo… la pared fría hacia el contraste con nuestra presunta temperatura corporal.
Tu vientre, mientras mi boca se deleitaba con tus pechos jóvenes, se movía de forma ondulante, como invitando a probar de el, como una vil serpiente tentándote a comer de la manzana prohibida… y tal cual Adán no pudiera negarse, yo tampoco fui capaz de negarme… besando tu vientre llegue al encanto máximo… nada mas me importo que tu placer, las pequeñas quejas de deleite que tu boca emanaba, todo el deseo que reprimimos se habían echo carne en ese encuentro, tu entrepierna me decía que no querías salir de ahí.
Te confundí con un ángel caído… la toalla blanca te venia bien… el cabello suelto y mojado, tu rostro tan bello, tu nariz, tu boca y tus ojos… temblando de frío…. Te abrace fuerte, te seque entera, suave y lento, cada parte de tu cuerpo desnudo en mis manos. Cuando te pase la ropa y te dije que te vistieras, no supe que decirte ante tu negativa, te mire sin ni una reacción facial… con un beso fuerte basto.
Cerré la puerta de mi habitación y caímos a la cama… te mire completa, mire tu cara de incertidumbre por mi forma de reaccionar y comencé a besarte… simplemente eran dos cuerpos moviéndose al unísono… vez que terminaba en un lugar, te miraba para encontrar tu aprobación, y seguía con el resto. Con cada mirada te quería decir mil cosas que entendiste a la perfección, y a la vez tu me decías otras tantas que se convirtieron en el lenguaje de esas horas… cada caricia, cada beso, todo era una experiencia nueva y gratificante, era una sensación que me hacia sentirme mas cerca de algo, mas lejos de aquí.
Bajamos con mi madre… claro que no estaba sorda, solo que no la escuche. Salimos a la calle, teníamos que hablar de todo lo que había pasado, ya era invierno, corría un viento y las hojas caían de los árboles tan bellas, me tomaste del brazo y yo preferí tomarte de la mano. Entrelazamos nuestros dedos y nos dedicamos a caminar. Recorrimos todo el parque forestal, caminamos por Providencia, hablamos poco, las mirabas abundaban.
Llegamos a la casa, te mostré las fotografías que tenia, las tuyas, las mías, nuestras conversaciones… nos fuimos a la habitación. Te pregunte que si querías que te acompañara.
Hacia tanto frío que te abrace para que te durmieras
Te quedaste dormida al instante mientras te decía lo hermosa que eras, te observaba y te acariciaba el rostro, el cabello, te di mil besos mientras dormías, en los brazos, la espalda… me dormí mirándote…
Y de ahí que nadie es capaz de despertarnos… de despertarme de este sueño…
Jamás te fuiste, y jamás te dejaría ir…

viernes, 3 de octubre de 2008

Despiertame Sin Dañar Mis Emociones

Anoche tuve un sueño casi real…casi….
Dormía…como todos estos días… como una droga exquisita capaz de hacerme ver la realidad de otra manera….a veces mas dura, otras veces la soñada por mí…
Era cerca del alba… cuando cerca mío sentí un temblor y un sonido arrasador…
Despierto un poco asustada, alterada más bien, apresurada a callar aquel sonido…
Fue entonces cuando, en mi oído, escuche esas palabras… era como si lo susurrara a mi lado…
“La noche está despejada, hermosa y estrellada, pero la luna no está, opacando la misma noche. No sé donde estará, a que persona iluminará, pero este ángel la extraña. Te ama tu angelito”
Fue entonces cuando salí del ensueño en el que estaba y me quede escuchando otra vez… pero fue en vano, el sonido había muerto en el espacio…
Con la luz de mi habitación apagada me acerque a la ventana para ver el paisaje que me rodeaba… era terrible… el cielo mas negro que nunca… ni hermosa ni estrellada… pero efectivamente la Luna no estaba en ni un rincón de aquel telón de misterio llamado infinito… yo tampoco sabia quien tenia la fortuna de ser iluminada por ella…
Volví a mi cama, intente conciliar el sueño pero me fue imposible…
La cama se extendía kilómetros y yo cada vez mas pequeñita en un lago de soledad, como las veces que al despertar encontraba que ya te habías marchado hacia quizá que rumbos desconocidos…
Me sentí incomoda, frío y calor se fundían en mi cuerpo, desesperándome…
Sentada en el suelo, a los pies de mi cama, prendí la radio, con mi almohada entre los brazos, y solo cerré los ojos intentando no pensar… intentando calmar mis pulsaciones que a esas alturas parecían desfallecer… No fue posible.
Abrí la ventana y me senté en su borde, mire las pocas luces de la cuidad, tiritaban como los astros de aquel poema tan conocido por todos… Me pareció un escenario magnifico…
Volví a mirar el cielo, y ya mas calmada, pude apreciar todas y cada una de las constelaciones que el universo presentaba para mi, cada una de las estrellas que a esas horas, cansadas de tantas noches de desvelo, querían irse a dormir… el cielo ya no estaba tan negro, era mas bien un azul oscuro… océano… océano de cadáveres estelares…
La luz del amanecer golpeo en mi cara, tan molesta e inoportuna como siempre…
Abrazada a mi almohada y con la radio prendida, me quede en el suelo frío en el que había despertado, escuchando la propaganda que pasaban por la radio…
Todo fue un sueño real… casi real…

Age Of Loneliness

Cuando escuchas ese sonido que te insita a hacerlo, cuando tus oídos parecen estallar con esa melodía….cuando la miras a los ojos y pareces llorar de temor aunque no puedas dejar de mirarla… ¿Qué pasa contigo?
Todos los años se hacen un segundo, y recuerdas aquel tiempo en que todo era maravilloso, aquel tiempo en el que tu cuerpo gozaba con el movimiento descontrolado, ese movimiento que salía del alma porque no había espacio, ni tiempo, no había nadie que pudiese siquiera reprocharte tanta locura, tanta cordura…la mente en blanco, el sonido adquirido, esa sensualidad que solo en esas horas podías aflorar… Los sentimientos mas vivos que nunca… solo seguías tus instintos… no, no había instintos, no había nada…
Y ella seguía ahí…y tú seguías llorando de temor… Como hablaba el corazón con esas miradas??? Como hablaba tu cuerpo con esos roces??? Todo era mentira…Nada era tan real como para delatarte… Todo era ficción, una eterna excitación colectiva…
Tu piel descontrolada con el movimiento suave y sutil de los colores dibujados en aquellas curvas femeninas que desconocías hasta ese entonces… ¿Aun puedes recordar los vestidos…? Yo si… cada día…
Pasa el tiempo… ese segundo eran muchos años, tal vez siglos, ¿Los podrías contar?
Son demasiados para mi, son años inalcanzables, que aun pretendo vivir…un sueño ilógico no crees?
Porque nadie puede traer el pasado a la luz, nadie puede tocar el aire, ni besar lo inexistente…solo me queda, y ojala para ti sea otra la verdad, seguir llorando por sus ojos, seguir soñando con los colores y sus movimientos sutiles, seguir escuchando el sonido distante, ya solo como un eco o un susurro que suele morir entre tanto dolor por la lejanía… por lo que perdiste, por lo que tu boca nunca dijo, por las miradas que reprimiste, sentías miedo al rechazo… yo lo se muy bien, yo lo sabia, yo lo sentía, yo lo sufría tanto como tu…
Era nuestra escapatoria a un mundo que nos dañaba, nos crucificaba cada día al despertar, y cada noche al intentar dormir…dolían los clavos… La corona de espinas era insostenible, pero teníamos que hacerlo, no podíamos dejar escapar esa mariposa de nuestro vientre, no podíamos parar el reloj tan pronto….sin duda tendríamos que vivir todo el infinito que nos toco…hasta ahora….
¿Aun puedes recordar los vestidos…? Yo si… Cada día…


http://www.youtube.com/watch?v=HOUb-MPQ4L4

Tantos Secretos Que No Podia Guardar. Me Prometi Que No Lloraria... Una Promesa Mas Que No Podria Cumplir


Ese día salí por la puerta giratoria, esa que siempre me causaba tanta risa, que me causaba esa risita nerviosa por no saber en que momento salir… este día fue distinto…ya sabia que tenia que salir…. Y que no era necesario reírse por eso…
Estaba en Salvador… casi…. Así que preferí caminar al paradero… esa tentativa nunca me había resultado y esta no seria la excepción…
Siempre me había causado un placer tremendo caminar por ahí… y lo había descubierto unas semanas atrás… pero siempre llegaba a cierto punto del que no podía pasar, como si una barrera invisible no me lo permitiera… miraba a mi lado y me sentaba apoyada en aquel tronco… ¿Por qué nunca había seguido mas allá de ese árbol?
Tal vez ese era mi destino, el propósito de cada caminata, tal vez no había mas allá para mi, o mis piernas, la verdad, ya no querían seguir caminando… ¿Qué mas daba esa respuesta? Simplemente mi camino terminaba ahí, y punto.
¿Quién seria la primera persona en saberlo?
Era algo tan delicado, me había tomado por sorpresa, y seguramente a mi interlocutor también lo tomaría por sorpresa, era algo sin sentido… no podía hablar, simplemente, por hablar… ¿y si para el resto era algo sin importancia? ¿Algo que debiese ser pasado como inadvertido?
Pensé en mi madre, mi madre… tal vez ella podría hacer algo… las mamas siempre lo solucionan todo… cuando estaba enferma en cama, y no iba al colegio, la llegada de mi madre lo arreglaba todo… se sentaba en la orilla de mi cama y ponía su mano helada en mi frente…. Y su mano era una especie de cura contra delirios y fantasmas propios de mi edad… Pero ahora que las cosas habían cambiado entre las dos… ¿Podría borrar los fantasmas que quedaron escondidos en el pasado? ¿Podría eliminar mis delirios, podría ayudarme en algo? No, ella no podría, al igual como no pudo sacar esas manos de encima, tal como no pudo borrar los restos de miseria… siempre la culpe por no haber estado conmigo, pero simplemente no era su culpa, tampoco era la mía. Las cosas habían pasado, y nadie podría remediarlo, ni siquiera ella…

Pensé en la persona que mas amaba en el mundo, y no me fue difícil llegar a la conclusión… siempre había estado ahí, hasta en el momento mas tonto de mi vida, siempre me había escuchado, y mirado con cara de comprensión… por lo menos la cara era infalible a mis necesidades…
Si había estado en todo momento, ¿Por qué no ahora?
Y mi mente empezó a recordar los momentos mas críticos que nos había tocado pasar… no eran menos, y no de numero, sino se intensidad… pensé que el orgullo siempre había estado por delante, pero ahora me daba cuenta que no era eso… era miedo a lo desconocido, miedo a que un día reaccionara de otra forma conmigo, que se aburriera de mis pataletas de niña chica y se diera media vuelta para irse… siempre tuve miedo a lo desconocido, a lo que el futuro, el destino, el cosmos o Dios, no se muy bien como llamarlo, nos tuviera preparado… y con justa medida ahora lo corroboraba… Siempre había estado ahí, la pregunta era ¿Porqué?
Recuerdo una vez que hablando por telefono le pregunte porque me amaba… y solo se limito a poner voz de duda, y caracterizarme, poner voz de duda y esperar mi aprobación, cosa que nunca consiguió…
Entonces mil preguntas llenaron mi cabeza… ¿sería la persona indicada? Porque, claro, yo tenía que creer en su palabra, me lo había demostrado, cumplía con los requisitos, no cabía duda… pero algo así como un instinto maternal, de protección, me lo negó… Con todo lo que yo la amaba, y con lo mucho que ella me quería, no podría causarle tal dolor… seria una muerte colectiva, y en estas circunstancias no era la idea… así que todos mis muros se habían venido abajo…
Desde la llegada al tronco habían pasado 7 horas aproximadamente… las ultimas personas del edificio que quedaba en frente del parque, ya salían de sus horarios de trabajo… había sido un día productivo… las ultimas dos horas había llorado como una Magdalena, con ahogos por la fuerza de mis lamentos, con estremecimiento completo de mi cuerpo…

Finalmente ha pasado una semana… nadie sabe nada… y supongo que me llevare todo en un silencio eterno, el mas eterno que haya vivido nunca…

Hasta Sentir El Temblor Entre Mis Piernas


Y mi cuerpo tiembla…
Ya no es de miedo… si de vergüenza, si de pudor…
Tiembla al sentirte a mi lado, tiembla de sentir tus manos, frías, tus dedos pequeños, tus uñas rasgando lo que es mi espalda…
Tiembla a sentir el fuego de tu boca intentando quemar mis labios de hielo… tiembla al sentir tu infierno penetrándome…. me sigues quemando con tu esencia, con tu atrevimiento… Con tu indiferencia….y no hacia mi…
Tiembla cuando esas piernas se entrelazan con las mías…
Tiembla cuando te haces viento para susurrar en un silbido todos tus deseos, lo que pretendes y lo que harás con o sin mi autorización, tiembla cuando sonrojo por esos susurros y te das cuenta de mi cambio, tiembla cuando me estremezco al sentir esos susurros realidad, cuando transformas esos susurros es acción…
Tiembla cuando mueves tus caderas al compás de los latidos de mi corazón, cuando nos movemos al ritmo de nuestra respiración entrecortada…
Tiembla cuando descanso en tu pecho, recobro el aliento perdido, normalizo mi respiración y a la vez escucho tus palpitaciones…
Tiemblo cuando te miro queriendo decir tantas cosas que tú pareces adivinar… y te ríes de mi tartamudez…te ríes pues al final no te digo nada…
Prefiero temblar, no ser estática ya nunca más, seguir sintiendo este movimiento ondulatorio en mis entrañas cada vez que te veo venir hacia mi…
Prefiero tu infierno a seguir en mi palacio de hielo, que me llenes de tu calor, que me quites este pudor y esta vergüenza desesperante que me frena cada vez que te tengo en mis manos….
Prefiero temblar al sentir tus susurros, sonrojarme con tu atrevimiento, que abuses de mi debilidad, de que nunca te diga que no o que hagas y deshagas con mi opinión… que hagas los susurros acción…
Prefiero temblar al sentir tus caderas presionando las mías a no sentirte…Moverme al compás de cualquier canción o al ritmo del silencio…
Prefiero temblar descansando en tu regazo que temblar por la ausencia
Prefiero temblar por el hecho de que mi boca no pronuncie palabra que por el hecho de no tener palabras hacia ti…
Hazme temblar, temblar de aquí a la eternidad…

Al Menos Se Que Huyo Porque Amo


Nunca, en todos los millones de años de existencia de la humanidad, ha existido ese lugar que muchos de los de mi especie han buscado incanzablemente... y es que la vida [Un Castigo] se encarga de que no sea asi...
Siento que ahora, como nunca en mis cortos años de vida, me habia pasado como ahora...
Querer encontrar ese lugar en el mundo donde estas sola... sola, tu y tus pensamientos...y tus desordenados pensamientos..
Donde no tengas que dar explicaciones de nada a nadie, no tengas obligaciones... donde puedas estar en paz contigo misma y hacer vivible lo invivible: la vida misma...

¿Estar muerto es más duro que vivir? “En realidad vivir es peor, cuando uno muere el mundo cierra sus puertas contigo y ya no exigen estupideces”

jueves, 24 de julio de 2008

Cinco Dias


Era la primera vez que salía sin mis papas. El Gabo había accedido a llevarme, no muy contento, pero me llevaría que era lo importante. Cuando mi papá preguntó donde pensábamos quedarnos, el Gabo como en el mejor de sus papeles, le dijo que el Axel tenía una casa en Maitencillo. El papá del Axel, que andaba de viaje, no tenia idea que su hijo pensaba salir con sus amigos, menos había prestado su casa. Ahora que lo pienso, mi hermano era un mentiroso de primera, siempre andaba con historias extrañas.
Partiríamos el viernes en la mañana y el punto de reunión seria la casa de la Flor, que no quedaba muy lejos de nuestra casa. Lo habíamos decidido así porque unas semanas atrás el papá de la Flor, que era un viejo podrido en plata, le había regalado una 4x4 todo terreno por su tan merecida matricula en la facultad de medicina en la católica. El Gabo me decía que no dudaba que el papá de la Flor, con los pitutos que tenia, había influido en el ingreso de la Flor a la universidad.
El Nano también llevaría su auto, aunque solo para “los perros”. Le pregunté al Gabo si me podía ir en el auto del Nano y, sin mirarme, me dijo que un puesto en “the perros” se ganaba, y que este viaje era la oportunidad de ganármelo.
A las 1 casi en punto salimos de la casa de la Flor. En el auto del Nano iba el Nano, el Gabo, atrás el Axel y un amigo medio hippiento que había llevado, el guatón Yuko y el Rodrigo. El la 4x4 iba manejando la Flor, yo a su lado, atrás la Martina, la Sofi, la Javiera y su hermana Emilia.
Nos demoramos como una hora y cuarto en llegar. Llegamos a Horcón, a una casa arriba del cerro. Según el Axel, Horcón tenía algo mágico, además de que permitían ciertas libertades. Cuando ya había ordenado lo mío, salí al balcón del segundo piso. El Axel y el Gabo ya habían empezado. Tenían unas cervezas en la mano y en la otra una escoba con la que limpiaban la piscina que había en el patio.
Estaba intentando analizar el comportamiento del Axel cuando alguien me abrazó por la espalda y susurrando me preguntó si quería una cerveza. Era la Flor. Se la acepte y bajé porque el Axel me estaba haciendo señas para que les ayudara con la piscina. En realidad no quería ayuda, quería que yo la limpiara. Mientras yo limpiaba y llenaba la piscina, el resto preparaba el almuerzo y se dedicaba a cambiar mi concepción de mundo. El hippiento estaba sentado en el pasto con un pito de marihuana, la Martina, la Sofi y la Emilia jalando, el resto preparando tragos y cosas. Almorcé al lado del Gabo intentando pasar desapercibido...la mesa era una fiesta, poca comida, arto alcohol, risas y gritos… y así todo el día, por tanto en la noche no nos quedó mas que acostarnos relativamente temprano.
Al otro día nos levantamos tarde, llenamos un cooler de copete y nos fuimos por le día a la playa. Bajamos una escalera enorme y nos instalamos bien alejados del resto. Todos corrieron a bañarse y yo me acosté a tomar sol para relajarme. Escuchaba Alanis, la música surtía un efecto aislante.
Me estaba quedando dormido y unas gotas de agua fría cayeron en mi espalda. Era la Flor que estaba de pie junto a mí, mirándome. Me dijo que nos fuéramos a bañar, que el agua estaba rica. Le dije que no quería, que prefería tomar sol, así que se tiró en la arena, a mi lado, y nos pusimos a conversar. Me hizo mil preguntas y a mi respuesta ella contestaba con un “¡ay! ¡Si eri tan lindo!” y me besuqueaba en la cara. Así como si nada llego el Axel a buscar a la Flor, se acostó a su lado y empezó a darle besos por todas partes, y la Flor muerta de la risa me miraba. Me puse los audífonos y me di media vuelta.
El día pasó lento, entre cerveza, ron, vodka, el hippiento repartiendo el maldito olor a marihuana por todos lados y la Martina con una guitarra tocando de esas canciones comunistas que a mi papá no le gustan. Cuando todos estaban en “su onda” como decía el Rodrigo, pesque mis cosas y le avise al Gabo que me iba a la casa. Ni me pescó, aunque el Yuko me ofreció un pito, y en respuesta a mi negativa me dijo “disfruta el momento”
Llegué a la casa, me preparé unos tallarines pelaos y me senté en la terraza. Este viaje era la cagada misma.
A las dos horas llego la multitud, riéndose y cantando. El Axel y el Rodrigo estaban muertos de curados, la Martina bastante pasaditas de copas se me tiró encima, me dijo que le gustaba tenerme de cuñado y terminó de comerse mis tallarines y el pegado de la olla.
Nos sentamos en la terraza, algo involuntario de mi parte, y nos pusimos a conversar del colegio que era el tema que nos unía a todos, menos al hippiento que siempre que podía sacaba una tela y, tan artesanal como lleno de gracia, con una paleta que parecía un cuchillo grandioso, pintaba cuadros al atardecer. Mientras observaba al hippie pintar, el Gabo me pasó una botella de vodka para que tomara. Le dije que no quería y el, amenazante, me dijo que probara, que no fuera maricón y me hiciera hombre de una vez, que a “the perros” no entraban hijitos de mama. Me subió la sangre a la cabeza. Si tenía que ponerme a la altura del Gabo para ser un perro, lo haría. Me empiné la botella y el Rodrigo, que a esas alturas ya estaba totalmente borracho, empezó a aplaudir y a gritar que yo era lo que los perros necesitaban. A pesar que el trago era amargo y quemaba, seguí haciéndome el valiente, mientras todos me vitoreaban.
De ahí la fiesta se volvió rancia, la Martina, con su vestido blanco, el pelo todo desordenado y el maquillaje corrido, se paró de la mesa y se fue a un rincón. Parecía un ángel estrafalario, un ángel estrafalario haciendo arcadas. Nunca había visto un espectáculo tan degradante: un ángel estrafalario vomitando tallarines en la esquina del patio.
El Yuko, que a mi parecer era el más resistente, saco una bolsita con cocaína. Estaba seguro que si jalaba, el puesto en los perros era mío. Me acuerdo que la Flor me pasó un cucurucho de papel y que después la Sofi gritaba “¡la pálida de la leche, la pálida de la leche!”
No sé cuanto había dormido ni como había llegado a la cama pero como a eso de las 4 de la mañana me despertó la Flor para que le diera un espacio en mi cama porque el Axel no se que cosa…. Inconciente como estaba, apenas me moví e intenté seguir durmiendo, pero la Flor empezó a hablarme y a acercarse hasta quedar casi encima de mí. Ahí, recién, me di cuenta que ella andaba con un camisón bien cortito de seda, color medio burdeo y que debajo de eso no tenia nada mas. Empezó a morderme la oreja y a darme besos en el cuello. Me sacó la polera y empezó a bajar por mi abdomen. Asustado y con pánico de que alguien nos pudiera encontrar o, peor, el Axel entrara, me quité de encima a la Flor y salí de la pieza. La Emilia que venía entrando a la casa me preguntó que porqué tenía esa cara de asustado y yo le dije que nada, que había tenido una pesadilla. Tuve que esperar que todos se quedaran dormidos para poder hacerlo yo, y eso fue como a las 8 de la mañana.
Ese día si que todos despertamos tarde, y con una caña de mis años. El Yuko con sus respectivos lentes negros y el resto viéndonos la cara de demacrados. El único que se salvaba de tal descripción era el hippie que estaba en su mejor momento.

Ese día decidimos hacer un asado y me mandaron a mí a comprar el carbón y la carne. Para variar yo no tenia idea donde quedaban los negocios, así que la Flor se ofreció para llevarme en la camioneta. Nos subimos a la camioneta y ni uno de los dos cruzó ni una palabra durante 20 minutos aproximadamente. De un momento a otro la Flor se desvió del camino y se metió por un camino de tierra. La miré un tanto asustado, esperando que me mirara, pero sin desviar la vista me dijo que nunca se lo había mostrado a nadie, pues pensaba que la tacharían de tonta, o algo así, pero conmigo… conmigo era distinto. Llegamos donde empezaba un bosque y, como si supiera ese recorrido de memoria, hizo una maniobra que la mayoría de los mortales hubiese encontrado peligrosa. Nos internamos en el bosque y llegamos a la playa, a una playa paradisíaca, con el mar más calmo que un vaso de agua, blanca la arena y sin rastro alguno de civilización. Me miró y triunfante me dijo que era el lugar más bello del mundo y que era suyo. Siguió manejando por la arena hasta un extremo de la medialuna y puso un CD. Era mi CD de Alanis Morrisette. Me dijo que lo había tomado prestado para esta ocasión. Subió el máximo del volumen y aceleró la marcha del auto. Recorrimos toda la orilla, la rueda levantaba el agua, mojándonos por completo y la Flor, risueña, manejaba en el mar. Cuando llegamos al otro extremo nos matamos de la risa, me dijo que siempre había querido hacer eso.
Nos bajamos de la camioneta, nos sentamos en la arena y nos pusimos a conversar de todo, incluso de la muerte de mi mamá, tema que no había hablado con nadie, ni siquiera con el Gabo.

Me dijo que tenía calor, que nos fuéramos a bañar y yo accedí. Se quedó en ropa interior y yo con mis short. Nos reímos de mil cosas, todo era maravilloso. Sin previo aviso, se me acercó y me dio un beso que no contesté. Me dijo que quería estar conmigo, que yo le gustaba desde hacia tiempo, que no le interesaba el Axel. Se sacó la ropa interior y nos fuimos a la orilla.
Encima mío, la recorrí entera, fui enredándome en sus besos ¿Quién iba a imaginarlo?...perdí mi virginidad
Nos quedamos acostados en la playa, abrazados por largo rato...

Desde nuestra salida de la casa habían pasado cerca de tres horas, así que nos vestimos y fuimos a comprar las cosas que necesitábamos. Camino a la casa me preguntó por una cadena que tenia colgando en el cuello, pues le gustaba mucho. Le dije que era de mi mamá y que antes de morir me la regalo. Nunca me la había sacado pero ese era el momento preciso; le di un beso y se la puse en el cuello. Ella me sonrió. Creo que ese lapsus en la playa había sido tan provechoso para ella como para mí, fue como si una mano sublime ayudara a la niña en la playa, y a la vez me levantara a mí, porque ambos nos comportamos como si nos hubiésemos conocido de mil años, sin tapujos ni pudores.

Llegamos a la casa, todos estaba medios curados. La Flor se separó de mí y se acercó al Axel. Le dio un beso que me removió todas las entrañas. Se rieron y celebraron toda la tarde. Tenía algo de rabia pero no podía hacer nada. Pasaba la tarde, el asado lo hizo el Rodrigo, todos felices, volados, bañándose en la piscina menos el Yuko y yo. El Yuko se me acercó y me dijo que ahora que ya casi era un perro más, seria bueno que probara algo nuevo, y puso en mi mano una pastilla pequeña. La única indicación que me dio era que no podía beber nada más que agua. Me miró inquieto, esperando cualquier reacción de mi parte. Pesqué un vaso de agua y me la tragué. Por cerca de quince minutos no sentí nada, después todo cambio, los cuadros de Picasso que tenía mi papá en su despacho no eran nada comparado con lo que veían mis ojos. El Yuko que estaba agachado atándose las zapatillas, parecía un elefante, tomando agua de un pozo color dorado.
Los árboles con sus ramas-brazos levantaban sus raíces del suelo, bailaban y cantaban enojados, me gritaban, querían que me fuera. Aterrado llame al Gabo, pero tenia una voz de payaso, en lugar de sus rulos amarillos habían serpientes potencialmente peligrosas sacándome la lengua. Entré a la casa y corrí a mi cama, me tapé con el saco y ahí me quede hasta el otro día.

A la mañana siguiente, increíblemente, todos nos levantamos temprano a tomar desayuno. Mientras escuchaba algo desatento la conversación de la Martina con la Sofi, el Axel que estaba en la punta de la mesa los hizo callar a todos y dijo que tenía que ir al estadio a pagar una penitencia. Su prueba consistía en vender sándwich de potito. Todos, después de mirarlo atónitos, nos matamos de la risa burlándonos casi cruelmente. Después de que la risa colectiva terminara, dijo que obviamente el no iría solo, pues una de las reglas de los perros era que si caía uno, todos caerían con el. El grupo se negó, pero el Axel rememoró la vez que al Nano se lo llevaron preso y todos, por ley, se entregaron también. Finalmente todos aceptaron.
A las dos de la tarde partimos rumbo al partido de O`Higgins/ Wanders. El Yuko junto la plata y fuimos a comprar la entrada. Compramos 10 entradas pues la Emilia se había quedado en la casa. Las entradas eran de color amarillo ocre, y por la forma que recibió las entradas el Yuko, parecían estrellas. Me acorde del día anterior y esta vez el Yuko parecía un elefante pequeño comprando estrellas desde el principio. Sonreí al ver nuevamente al elefante del día anterior.
Entramos al estadio, no había mucha gente, ni una barra decente, solo gente mayor y un par de locos gritando y tocando algo que simulaba ser un bombo.
El Axel no retrasó más su penitencia y, a viva voz, empezó a gritar sus “sanguches de potito”. Los perros, solidarios, vendían caramelos en el estadio. Ese día la Martina se dedicó a sacar todas las fotos posibles.
La Flor no daba rastro alguno de existencia. Desde algún rincón, me tenia que resignar a mirarla, inmaculada e inalcanzable. Odio mi timidez.
Llegamos a la casa esa noche y todos decidimos acostarnos temprano pues al otro día partiríamos temprano a la Santiago. Intenté acercarme a la Flor, pero parecía escaparse de mí.
Al otro día nos levantamos, tomamos desayuno y ordenamos nuestros bolsos. El viaje se había acabado, pero no las sorpresas. Cuando ya habíamos cargado los automóviles y antes de subirnos, el Axel pidió la atención de todos y, con una voz ceremoniosa, se dispuso a contarnos el porqué de la penitencia; Antes de venirnos de Santiago, había echo una apuesta con su polola, la Flor. Ella apostó que antes de cinco días lograba “comerse” a alguien del grupo, pero para hacer mayor el desafío, la prueba era engrupirse al hermano menor del Gabo, pues con su personalidad de cura del Opus Dei, seria la presa más difícil. El que perdía tenía que vender sándwich de potito. Pero por supuesto, yo le pedí una prueba de que había logrado comérselo, y esta es la prueba de que nuestro querido nuevo perro cayó, tal como la mayoría de nosotros, bajos los encantos de la Flor, y con una cara de malicia sacó de su bolsillo un pequeño objeto brillante que pendía de una cadena platinada.
Todo se volvió negro, por mi mente pasaban las imágenes de la playa, una y otra vez, las palabras que me dijera y los besos que quedaron ahí. Entre el Yuko y el Rodrigo metían al auto al Gabo que estaba totalmente enajenado, la Martina lloraba intentando calmar a mi hermano, yo estaba dentro del auto sin reaccionar, la Flor y el Axel se habían subido a la camioneta de la Flor, llamaban a los demás para partir. Todos esos segundos se hicieron eternos, el camino de regreso y las semanas que sucedieron al viaje.
Tres años, tres años pasaron de la peor forma. Por las noches despertaba asustado, odiando a todo el mundo. Tres años se cumplieron ayer. Era de noche, hacia calor, de esa calor húmeda que te moja la ropa y hace mas dificultoso el respirar. Estuve toda la tarde en mi auto esperando alguna señal de vida, toda la tarde hasta las 10, cuando llegó en su camioneta, la estacionó fuera de la casa y se bajó. Me bajé intentando hacer el menor ruido posible, llegué a su lado antes que lograra abrir la reja de su casa y suave pero decidido enterré el puñal que había comprado en la mañana.
5 puñalazos habían sido pocos para acabar con su vida, así que la pesqué entre mis brazos y la puse en el asiento del copiloto, le puse el cinturón y eché a andar la camioneta. No gritó, ni habló, solo me miraba asustada. Empecé a registrar los compartimientos de la camioneta hasta que encontré lo que buscaba. En una de cartuchera estaba mi CD de Alanis Morrisette, así que lo puse y lo escuchamos más de 5 veces camino a Horcón. Cuando llegamos a nuestra playa, ella ya agonizaba, tenia toda la camioneta manchada. La bajé de la camioneta y acurrucada en mis brazos, sentados en la arena, se murió mientras le comentaba lo hermosa que se veía la luna reflejada en el mar.

domingo, 13 de julio de 2008

Lagrimas De Miedo...

Advertecia para los jóvenes de corazón,
pronto seremos mayores,
cuándo haremos el trabajo?
también mucha gente viviendo en un mundo secreto
mientras ellos juegan a madres y padres,
nosotros jugamos un poco a chicos y chicas.
Cuándo haremos el trabajo?
Podría ser feliz
podría ser bastante ingenuo.
es sólo yo y mi sombra
feliz con lo que hacemos, consideramos pronto…
y con los perros en la bahía,
voy a llamar a su farol
Cosa que estaría bien
Caminar sobre acciones cotidiana
Y cuando pienso en ti y de todo el amor que te debo
Voy a hacer una promesa, voy a hacer una caseta
Copias a estos grandes ojos marrones, esto no es ninguna sorpresa.
Tenemos todo el mundo en nuestras manos
Consejos para los jóvenes de corazón
Pronto estaremos mayores
Cuando haremos el trabajo?
El amor es promesa
El amor es un souvenir
Una vez dado
Nunca olvida, nunca dejas que desaparezca.
Esta podría ser nuestra última oportunidad
Cuando haremos el trabajo?
la hora de trabajo termina
Y la forma en que me hace llorar
esque alguien envió mi alma a dormir
Y cuando pienso en ti y de todo el amor que debo
Voy a hacer una promesa, voy a hacer una caseta a estos grandes ojos marrones, esto no es ninguna sorpresa
Que tenemos todo el mundo en nuestras manos
Consejos para los jóvenes de corazón
Pronto estaremos mayores
Cuando haremos el trabajo?
La hora de trabajo que terminado
Lo que podemos hacer es lo que queremos
Todo lo que nos gusta hacer sentir

miércoles, 2 de julio de 2008

¿Cómo Quieres Ser Mi Amiga Cuando Ésta Carta Recibas?

Sabes bien que Te Amoo.. que me mueroo por tii.. que quisieraa estar contigooo por siempree.. nunca separarme de tu ladoo.. peroo.. eso no es posible.. ni siquiera se si algun dia podre conocertee.. asii en persona.. como siempre he queridoo.. y abrazarte muuy fuertee.. y besarteee y nunca parar y bueee..:S ya tu sabes todoo.. toodoo lo demaas hasta lo hemos soñadooo ambaaas pero..

pero...

pero no se pues.. no se si sea bien quererte como te quieroo y no tener posibilidades de estar contigo.. y eso duelee muchoo

entiendo....



Nunca entendí como empezó todo... quizá como toda niñería a lo largo de mi vida... como una broma del destino... o mejor dicho, como una mala broma del destino.... una niña queriendo jugar con su muñeca predilecta terminó presa, aún de adulta, de sus pesadillas de infancia...
Era entretenido jugar a enamorarse, o a enamorar a los demás...
Pero los juegos acaban... ¿cómo no medir antes con quien estaba jugando?




Femme Fatale

Esa es la única definición que he encontrado después de un año, la única definición para lo que me ha pasado, porque eso no es humano, son poderes sobrenaturales que me han hechizado... me han enamorado, incluso me atrevería a decir que me han obsecionado...
15 años de belleza, 15 años de dulzura, 15 años de inteligencia, 15 años de pasión y sensualidad me tienen atrapada en una vorágine de emociones y sentimientos de la cual no puedo salir... Me atrapó el torbellino, vi el ojo del huracán y no supe como salir de ahí....


Es Fácil Ver La Luz De La Luna...
Pero
¿Quién Se Atreve A Ir Por Su Otra Cara?

martes, 24 de junio de 2008

Échame A Mi La Culpa De Todos Tus Temores Y Tus Desventuras




"...y te subes por el chorro
interpretando cosas. Ciudad traicionera interpretando cosas..."

La rabia muchas veces, la mayoria de las veces, nos pone en la boca palabras que no son nuestras, y que ni siquiera van dedicadas a las personas que se las decimos... en ese momento es otra persona la que habla por nosostros, una de las tantas que habitan en cada uno... a veces habla la Ira, la Rabia, la Pena, el Despecho... etc, etc, etc...
Y sin duda la rabia y la ira son las mas hirientes...

"...me metiste en un lío no se hace eso... ciudad traicionera no se hace eso..."

Jamas ha sido mi intencion manipular la mente de nadie, si bien tiene algun tipo de sabor agradable ser el cabecilla de las cosas, y por cierto que me gusta, nunca ha sido mi idea manejar relaciones ajenas, a menos que sea para perjudicarlas. Pero cuando las relaciones me son cercanas, ¿Para que destruirlas?
No cargare con culpas y miedos ajenos, no me hare cargo de errores ajenos... porque no soy la salvadora de nadie, y porque a fin de cuentas nadie debia serlo...

"Fue como una puñalada, teleserie mexicana con derecho a todo. Muy cargada al maquillaje para esconder la culpa que lleva por dentro... ciudad traicionera lo lleva por dentro.."

No me enojare, si me molesto... fueron palabras de la Ira, de la Rabia, no tuyas... pero fue algo que no me lo esperaba... y si preguntan.. SI.. dolio U.u
No busques mas explicaciones, el error fue tuyo... el error fue de ambas...

lunes, 23 de junio de 2008

No Hay Nada, Nada A Lo Que Debas Temer


"... Hoy Cai Al Dejarte Sola..."



Pensaba en todo lo que ha pasado a lo largo de mi vida...
de mi y las personas que me han redeado en estos casi 21 años, y los que solo han estado momentaneamente...
No se si sea mi naturaleza, pero tengo la costumbre de ponerle el "IVA" a cuanta persona se cruce por mi camino...

Viviana, Stephanie, Katty, Nicole, Vanessa, Cony, Cony2, Caro, Ita, Massari, Wendy, Marcos, Fer, Juan...


A la larga, todos, de alguna forma han ido desapareciendo con el paso de los dias..
Unos duraron mas que otros...
Pero por lo general todos vivieron el proceso de desgaste, o de relevo...

Con el tiempo me he dado cuenta que mucho de ellos no se merecian el IVA que tuvieron...
Su ausencia hizo daño, crei en la instantaneidad de ellos... cosa que nunca existio...
Algunos se lo ganaron, y yo, por estupides humana, los perdi...

Hoy en dia sigo cometiendo los errores de antaño...
sigo dandoles ese valor agregado a quienes aun no se lo han ganado...
Pero no dejare que el desgaste, o el relevo, me vuelvan a quitar a nadie...


No Otra Vez...

En Busca De La Llave Que Abre Los Secretos...


No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague...
Tampoco hay mal que dure 100 años...
En ese contexto...
¿Existira Secreto Que Pueda Ser Guardado Eternamente?


Un secreto es definido como algo oculto, ignorado, escondido, callado, silencioso, reservado, lo que cuidadosamente se tiene reservado y oculto, reserva, sigilo, misterio, cosa que no se puede comprender...
[Cosa que no se puede comprender... comprender...
C O M P R E N D E R...]
[Nadie puede comprenderlo?]

Entonces, cuando un secreto es compartido por dos personas sigue siendo secreto... o pasa a ser complicidad?

Ser cuidadosos, predisponerse al sigilo...
Es ser inteligentes...
Es No Exponerse...
Es Dejar de ser Vulnerables...
Vulnerables...