martes, 15 de diciembre de 2009

Porque Te Extraño Desde Aquel Noviembre Cuando Soñamos Juntos El Querernos Siempre

"Noviembre Son Solo Miradas"


Noviembre le daba un toque mágico al paisaje que se veía por la ventana… si bien un calor abrasador debía taparnos de hastío, ese día, simplemente, el frío se había encargado de saciarnos de nostalgia.
La música siempre me había servido como un tipo de aislante del mundo exterior… exterior a mis sentimientos, a las nubes grises de mi cabeza y los relámpagos estruendosos. Generalmente la gente me molestaba, siempre con sus miradas muy profundas o ligeras, pero siempre molestas, y la música me ayudaba a evitarlas, a calmar el miedo que me producía la vulnerabilidad en la que me dejaba la mas pequeña sospecha de la existencia de algún secreto escondido en un recóndito agujero de mi ser… y nadie sabia que la ausencia de esos 18 días había acrecentado mi miedo a la gente, y a sus miradas.
Nunca sospeche nada, hasta el día de hoy no me había preguntado si tu mirada fue mera casualidad o un plan magistral de encuentro entre tu y yo… lo cierto es que sucedió, y sucedió solo para ti y para mi, solo en un segundo, solo en un lugar…solo….
Era día lunes, lo recuerdo perfectamente a pesar del paso del tiempo. Volvía de mis clases de Sicología, esas clases traumáticas donde el profesor me había tomado como conejillo de indias para hacer prejuicios de tipo moralistas, sociales y personales… y claro, los que mas de dolían… los de tipo sentimental. No se si el también lograba adivinar con su mirada las contradicciones de mi vida, o sus comentarios eran parte de una clase planeada, sin intencionalidad, y sus palabras caían en mi espalda como unas dagas sin dirección pero con destino predeterminado: mi psiquis.
Hacia 15 minutos se había puesto a chispear y yo jugaba, como es costumbre, con una gota de agua que bajaba por el vidrio. Una leve molestia me inquietaba, con una clara suposición de mi parte, pero intentando que pasara desapercibida, porque un movimiento en falso haría que mi nerviosismo fuera evidente y hasta preocupante.
Los minutos pasaban y la molestia se fue tornando excitante. Y es que mi pregunta final iba encaminada a responder ¿Quién me miraba con el afanoso deseo de ser correspondido por mí?
Deje mi juego con el agua y, soltándome el cabello de manera sutil, casi pasando inadvertida, di vuelta mi rostro encontrando la fuente de tan insistente mirada. Si bien la respuesta fue clara, mi incredulidad de siempre me hizo dudar de su rostro. Se borro en ese instante tiempo y espacio, no existía más nadie en ese diminuto metro cuadrado. Me volví a dar vuelta para instalarme con ese fuego amenazador que no controlo cada vez que quiero hablar con mis ojos: pero la respuesta fue peor…
Nadie sabe como fue que llegue a tu lado, y ese nadie nos incluye a ti y a mí. Mujeres, niños, hombres y comerciantes… todos conformaban un mar de limitaciones, limitaciones que no fueron impedimentos para poder acercarme a ti y preguntar con mi voz temblorosa, esa voz que tantas veces reconociste como protectora, tu nombre. Casi por inercia reafirmaste mi duda robándome una gran sonrisa.
En la playa, aquella vez, había sido el primer beso, pero este beso quiso asemejarse, no se si por la intensidad o porque el tiempo que había pasado hacia que nuestro primer encuentro pareciera una ilusión.
Como te dije, el tiempo y el espacio había desaparecido, pero no dudo ni por un segundo que más de una mirada se haya posado sobre nosotras… celosas, morbosas, asesinas, muertas…
Contacto primero y cambio de canción… n° 148 en mi mp3: Missing You… y todo fue Solo Miradas…

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