martes, 16 de febrero de 2010

Contarte De Una Vez Que Razones Me Rompen

"Insensata"


Que rápido pasa el tiempo, uno no se da ni cuenta…. Cuando era pequeña, y mis días de vacaciones abundaban, los veranos eran eternos, añoraba volver al colegio (cosa que no duraba mucho una vez entrado), las tardes sentada en la banca de madera echa por mi papá, bajo la sombra de los árboles y el sol colándose por entre medio de las hojas y sus diminutos rayos cayendo sobre mis piernas que se movían alternadamente para adelante y para atrás, parecían no terminar nunca… Los juegos de niños en las calles, las risas, la cara sucia con tierra, las manos embarradas, los mundos inventados llenos de duendes, agua y lava, intentando salir victoriosos de aquel lugar, colgados por las rejas de las casas vecinas simulando escalar montes lunares… Todo mi mundo infantil era eterno, y a pesar de las precarias condiciones en muchas ocasiones, de los errores ajenos que repercutieron equívocamente en mi y de las mil y una cosas que pudieran hacer de mi infancia un diario vivir negro y determinantemente mal augurioso, tuve una infancia feliz… Ahora es todo distinto, ahora que se rompió la burbuja de juegos y risas, de tardes interminables, ahora que los errores ajenos si tienen peso, ahora que el miedo es hostil y duele, el tiempo corre, vuela, irremediablemente para muchos, inalcanzable para otros, y para algunos como yo, un mundo que gira y gira sin parar, que nos marea, nos cansa, nos mantiene a un ritmo que no podemos llevar y que de vez en cuando, que suele ser muchas veces, nos insta a decir “Stop! Paren este mundo que yo me quiero bajar!”… Así pasa el tiempo, volando…
Los días se hacen simplemente un par de horas, y a menudo solo minutos… Un año se transforma en una experiencia Express… Es cierto, en un año suelen pasar tantas cosas, que nadie creería que pasó de manera tan fugaz… esa es la palabra… fugaz…
Un año… Wooow! No pareciera que fue hace tanto… Hoy por lo menos no… (En ocasiones pareciera que fue hace siglos… me convenzo que es por la forma en que te extraño… como escribí un día “de manera loca e imprudente”)
No quiero ser… no se cual es la palabra… pero no pretendo escribir mucho mas… Por lo mismo que no quiero ser… Insensata? Quizás… quizá esa es la palabra, pero el cuento es que quisiera tanto poder volver a verte, quisiera tanto reencontrarnos, porque, como dice Ceratti en No Existes “Aun Tenemos Cuentas Que Saldar”… Se que nos debemos una conversación larga y tendida, o por lo menos de mi parte está esa deuda impaga…
No se si es demasiado pronto o demasiado tarde… Las heridas o la perdida del interés, respectivamente…

(Minutos mas tarde) Me quedé pensando en el pasado… Lindos recuerdos… Ya no tengo palabras, se escaparon de mi cabeza como pájaros sedientos de libertad... Aunque quedan palabras en otras partes… Insensatez…

“Es el Maldito Amor, Le Gusta Reírse, Reírse Tu Cara”

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